Cuando no hay control ni seguimiento del material, las pérdidas se vuelven invisibles… pero constantes.

Si tienes una empresa de instalaciones, seguramente te ha pasado más de una vez. Una herramienta que estaba en obra deja de aparecer, material que se compró hace unos días ya no está o simplemente nadie sabe exactamente dónde quedó. Y cuando preguntas, no hay una respuesta clara.

Esto suele generar frustración, pero también suele tratarse como algo normal, como parte del día a día. Y ahí es donde está el problema.

No es tanto que desaparezcan cosas, es que no hay una forma real de saber qué pasó con ellas.

En muchas empresas no existe un sistema claro para registrar quién usa qué, qué material sale del almacén o en qué obra se utiliza. Tampoco hay una trazabilidad que conecte el material con el equipo o con la obra. Entonces todo se mueve, se usa y se pierde dentro de un sistema que, en realidad, no está controlado.

Por ejemplo, es muy común que el material pase de una obra a otra. Se usa algo en una instalación, luego se aprovecha en otra y en ese proceso se pierde completamente el rastro. Nadie sabe dónde quedó ni a qué obra debería imputarse.

Lo mismo pasa con las herramientas. Se prestan, se usan, cambian de manos y en algún punto dejan de aparecer. No necesariamente porque alguien haya hecho algo mal, sino porque nadie tiene una forma clara de registrar ese movimiento.

Y luego está el material que directamente no se apunta. Se utiliza en obra, pero no queda registrado en ningún sitio. Y lo que no se registra, simplemente no existe en los números. Eso afecta directamente a los costes, a la rentabilidad y a las decisiones que se toman después.

El resultado de todo esto es bastante claro: se pierde dinero, pero no se ve. No hay una cifra concreta que lo refleje y, como no hay número, tampoco hay urgencia por solucionarlo.

Por eso decidimos crear una herramienta muy sencilla: una calculadora que te permite estimar cuánto dinero se puede estar perdiendo en este tipo de situaciones. No necesitas datos exactos, con una aproximación ya puedes empezar a entender el impacto real.

Puedes descargarla aquí:

CALCULADORA

Al final, la idea importante es esta: el problema no es que desaparezca material, el problema es no saber cuánto te está costando. Porque cuando empiezas a verlo, empiezas a tomar decisiones diferentes.

Si quieres ver cómo tener un control real sobre esto en tu empresa, puedes verlo aquí:

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